El yacimiento de Monte Cillas se localiza en la ermita de Nuestra Señora del Socorro en Coscojuela de Fantova, pequeña población del norte del Somontano de Barbastro. El propio nombre de la partida indica su origen romano, Monte Cillas no quiere decir otra cosa que 'Monte de las Cillas'. La historia del yacimiento comienza cuando en 1.879 se descubrieron unos importantes restos tardorromanos, gracias al interés de Mariano de Pano y posteriormente del Padre Fita. Sin duda, el gran promotor del yacimiento fue Ricardo del Arco. Intuyendo la importancia del enclave, comenzó a excavar en la zona inmediatamente anterior a la actual ermita. Sus pioneras excavaciones arqueológicas sacaron a la luz unas laudas sepulcrales. Son de época bajoimperial y conforman uno de los conjuntos funerarios bajoimperiales más importantes y bellos de la Península Ibérica.
Monte Cillas tuvo una ocupación de al menos de seis siglos (finales
del siglo II a.C. hasta el siglo V). A partir de las lápidas sepulcrales
conservadas en el muro meridional de la ermita, podemos reconstruir la activa
vida de este núcleo en época prerromana y su transformación
en un florenciente municipio romano. La ocupación prosiguió
con los primeros pasos del cristianismo (entonces conoció la construcción
de una basílica) hasta época visigótica, momento en
el que ya era patente su declive.